HUNDIMIENTO DEL BISMARCK

El 27 de mayo de 1941, se hundió en el Atlántico Norte el acorazado alemán Bismarck tras su corta y agitada primera y última singladura de guerra.
A primeras horas de la mañana del 27, los acorazados británicos HMS King George V y HMS Rodney armadas con 10 cañones de 356mm y 9 de 406, y navegando desde la dirección del sol, comenzaron a cañonear al casi inmóvil y deslumbrado Bismarck, logrando numerosos impactos demoledores.
El alemán al principio respondió el fuego con bastante precisión con sus 8 cañones de 381mm, pero un impacto en la dirección de tiro principal de la cofa del puente, y posteriores impactos en las demás estaciones directores, dejan al acorazado con puntería local en las torres. Poco a poco, los cañones son silenciados. Un terrible incendio en la proa impactos de torpedo de cruceros y destructores, aumenta la escora...
A las 10.00 ya no dispara ningún cañón alemán. Sin embargo y pese al castigo recibido, el buque no se hunde. El motivo es que los ingleses se han acercado para disparar a placer, los proyectiles una tonelada de peso se estrellan en trayectorias planas, rasantes contra el inclinado casco del Bismarck. Allí encuentran el cinturón principal de acero Krupp de 320mm de espesor y la cubierta acorazada interna inclinada de otros 120mm, con el casco inclinado y tiro rasante, los proyectiles ingleses rebotan o se desvían.
El Bismarck recibió casi 800 impactos de grueso calibre, de los que solamente 4 lograron atravesar el blindaje.
Finalmente a las 10.27 y después de abrir los grifos de fondo, alemán dio la voltereta y desapareció.

acorazado bismarck

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